Cómo aplicar el Principio 80/20 para mejorar tu vida desde hoy.

Descubre cómo la ley de Pareto puede ayudarte a enfocarte en lo que importa, aumentar tu productividad y dejar de perder el tiempo en lo que no suma.

HERRAMIENTAS

Nilo Rojas

10/15/20253 min read

Ilustración humorística de Vilfredo Pareto con un pergamino que dice "80/20", con gesto de confusión
Ilustración humorística de Vilfredo Pareto con un pergamino que dice "80/20", con gesto de confusión

En esta publicación te explico de forma breve y clara qué es el principio de Pareto, cómo funciona y cómo aplicarlo desde ya mismo a tu vida. Si lo combinas con la Matriz de Eisenhower —de la que hablé recientemente—, tendrás una combinación de herramientas muy poderosa para enfocar tu energía y tiempo en lo que realmente importa.

El principio de Pareto o ley 80/20, es una forma rápida de llamar a un común denominador descubierto hace décadas. Aunque hablemos de ley 80/20 es importante que comprendas que cuando digo que el 20% de lo que haces repercute en el 80% de los resultados, no siempre es literal, hay veces que será 10/60 o 30/90, por poner ejemplos.

Aclarado esto, ¿De qué va el principio de Pareto?

Pareto estudiaba la distribución de riqueza y observó que no era pareja, se percató de que una minoría de personas poseía la mayor parte de los bienes. Llegó a la conclusión de que muchas variables económicas siguen una ley de potencia. Posteriormente, fue Joseph M. Juran quien acuñó la regla 80/20 o el principio de Pareto como atajo mental. Sin embargo, la idea principal es que a menudo una minoría de causas explica la mayoría de efectos.

Por esto, es importante recordar que no es una ley rígida, puede ser aplicada en un amplio rango de situaciones y es fractal. Esto último quiere decir que dentro de un 20% puede haber otro 20% más importante, esto nos invita a revisar constantemente cuál es el 20% en el que merece la pena centrarse en trabajar.

En pocas palabras, un pequeño número de tareas supondrá el mayor avance. Este principio no solo se aplica a la economía: también funciona en tu día a día.

Veámoslo ahora en un ejemplo práctico. Imaginemos que quieres perder peso. En este caso la ley de Pareto nos diría que regular nuestra ingesta de alimentos, dejar de lado los ultraprocesados e ingerir menos calorías sería el 20% de los actos que nos supondrían el 80% de los resultados. Controlar nuestra alimentación tendrá un mayor impacto que el cardio diario que podamos hacer.

Si quieres explicárselo a tu hijo o sobrino, podrías usar el ejemplo de la mochila del cole; imagina que tu mochila está muy pesada, al abrirla ves que llevas 10 cosas dentro y te das cuenta de que solo usas 2 de ellas cada día, tu cuaderno y tu estuche. El resto de las cosas, a pesar de que las llevas siempre, apenas lo usas y solo hacen que la mochila pese.

Lo mismo ocurre con el orden de casa, normalmente son unos pocos elementos los que hacen parecer que una casa está patas arriba.

En el trabajo, —donde más brilla esta ley— aprender a identificar las tareas importantes es clave para marcar la diferencia. Normalmente, son dos o tres las que hacen que veamos progreso real, el resto suelen ser ruido o pequeñas tareas que resolvemos por facilidad o para tener una falsa sensación de avance.
¡No caigas en la trampa! Identifica las tareas clave, ejecútalas y verás la diferencia.

¿Cómo ganar foco con el principio 80/20?

Niño con mochila desordenada junto a otro con mochila ligera y organizada, simbolizando el principio
Niño con mochila desordenada junto a otro con mochila ligera y organizada, simbolizando el principio

Ya te expliqué de dónde viene esta idea, te he dado ejemplos y he remarcado la importancia de entender que esta ley es flexible. Ahora veamos cómo usarla de forma práctica.

  1. Enfoque. Presta tu atención y foco a lo que sea que estés construyendo o en lo que quieras progresar. Este paso es fundamental, ya que sin el foco correcto no podrás continuar con el paso siguiente.

  2. Identifica. Ya sea ordenar tu casa, perder peso, brillar en tu trabajo o ganar más clientes. En cuanto tengas el foco puesto en tu objetivo serás capaz de identificar cuáles son las tareas claves que debes realizar para ver progreso.

  3. Ejecuta. Esta es quizá la parte más difícil, ya que muchas veces evitamos las tareas más importantes porque son complejas o nos incomodan. Si quieres que tu casa se vea limpia y ordenada, es fácil recoger los vasos de la mesa y dejarlos amontonados en la pica cuando el progreso real lo verías al lavarlos, secarlos y guardarlos.

Ayúdate de la matriz de Eisenhower para poder identificar de forma más eficaz si una tarea es primordial o no y descarta lo que sea ruido.

Siguiendo estas pautas podrás aprovechar mejor tu tiempo y energía haciendo crecer tus proyectos y avanzando en lo que realmente importa.