Cómo volver a pensar por ti mismo en un mundo lleno de ruido e ideas ajenas

Descubre por qué hemos perdido nuestra capacidad de pensar de forma consciente y cómo puedes recuperarla con herramientas simples para despertar tu pensamiento propio.

REFLEXIÓN

Nilo Rojas

10/12/20254 min read

Persona confundida con ojos en espiral, rodeada de palabras y símbolos. Representan sobreinformación
Persona confundida con ojos en espiral, rodeada de palabras y símbolos. Representan sobreinformación

¿Cuándo fue la última vez que pensaste en algo por ti mismo?
Tómate un momento y reflexiona sobre mi pregunta. Me refiero a pensar de verdad, no a repetir lo que viste en un Reel, tweet o vídeo.
En nuestro mundo, lleno de ruido, opinar es fácil, todo el mundo puede hacerlo; reflexionar, por otra parte, es algo que cada vez hacemos menos.

Personalmente, me he encontrado muchas veces repitiendo, sin más, algo que he visto en un vídeo o algún titular que he leído. Creo que, desafortunadamente, hemos normalizado no profundizar en las noticias o temas que llaman nuestra atención y hemos escogido quedarnos con ese impactante titular
—muchas veces clickbait—. ¿Te ha pasado?

Pensar por uno mismo es importante y te está afectando más de lo que imaginas. Sigue leyendo y te mostraré mi punto de vista sobre este asunto. Por qué estamos dejando de pensar, qué nos ocurre, cuándo lo hacemos y sobre todo, cómo podemos recuperar esta capacidad.

Cómo afecta la sobreinformación a tu mente

Está claro que pensar requiere tiempo, energía y, sobre todo, reflexión. Si te fijas, todos estos adjetivos los consideramos un lujo en nuestra sociedad. “No tengo tiempo”, “estoy cansado, prefiero desconectar” son frases que yo mismo me he encontrado diciéndome cuando prefería desconectar la mente para no pensar. Hacer “mindless scrolling”, o en castellano, deslizar la pantalla sin propósito y de forma estúpida es fácil, sin embargo, cuando hacemos esto, alguien está pensando y decidiendo por nosotros.
Ya sea el gobierno, la multinacional de turno o el propio algoritmo están precisamente introduciendo ideas en nuestro cerebro. Ideas que luego repetimos como si fuera la palabra de Dios.

Sobreinformación ≠ sabiduría

Creemos que estar informados es simplemente consumir, consumir y consumir contenido. El problema de esto es que la información sin reflexión no genera conocimiento. Esta sobreinformación crea un sentimiento de confusión y estrés en nosotros. Solo basta pensar o recordar cómo en nuestros orígenes teníamos información limitada de nuestro entorno.
En la actualidad es todo lo contrario, la información y los estímulos que recibimos vienen de todas partes del mundo. Esto quiere decir que, de pronto, te ha saltado un vídeo enseñándote un atraco en una tienda en Panamá y el siguiente es de un atropello en Francia. Precisamente esta información —o más bien, sobreinformación— es la que no nos aporta nada. Simplemente, genera miedo, confusión y estrés.

Estamos siendo constantemente bombardeados con información, la cual ni siquiera tenemos tiempo de digerir. Lo peor de todo es que a pesar de no haber reflexionado, todo el mundo tiene una opinión, a menudo, considerada por ellos mismos “la verdad absoluta”.

Cómo recuperar tu capacidad de reflexión

Todos tenemos la capacidad de pensar. Considero que es un deber personal y no es un lujo. Pensar por uno mismo y más aún, tener pensamiento crítico es el primer paso para tomar decisiones conscientes.
Si tú no piensas, alguien lo hará por ti y de pronto te encontrarás tomando decisiones que no son tuyas y repitiendo discursos que otros han puesto en tu mente deliberadamente para que tú los recites.
Para esto es importante empezar desde cero y crear espacios para que la mente se active, al principio puede ser incómodo, pero como todo lo que vale la pena en la vida; cuanto más practiques, mejor se te dará.
Caminar o esperar el autobús sin el móvil en la mano, escribir tus pensamientos en un papel, o simplemente, leer sin prisa. Todas estas acciones ayudan a recuperar el pensamiento.

Precisamente es deslizar la pantalla sin propósito lo que te lleva al cansancio. No pensar en nada te deja vacío y sin energía. Pensar no cansa.

Ejercicios para entrenar el pensamiento propio

Te dejo a continuación herramientas y consejos que puedes emplear para poner en marcha nuevamente tu pensamiento crítico y recuperar la toma de decisiones propias de forma consciente:

Ejercicio práctico de pensamiento propio: escribir lejos de pantallas
Ejercicio práctico de pensamiento propio: escribir lejos de pantallas
  • Tres días de acción. Proponte escribir 10 minutos diarios sin copiar ideas ajenas, plasma tus ideas en el papel y reflexiona sobre ellas. No está mal estar de acuerdo con ideas que no son tuyas, pero acostúmbrate a ponerlas en jaque y a cuestionarlas. Incluso lo que yo te estoy contando hoy, cuestiónalo, rebátelo y reflexiona sobre si tiene o no sentido para ti.

  • Recupera tu tiempo. Antes teníamos momentos donde nos aburríamos. Igual y eres muy joven, pero solíamos leer las etiquetas del jabón o del ambientador cuando íbamos al baño; ¿Te acuerdas?
    De esto se trata, pasea sin tu teléfono, no te lo lleves al baño —Sé que todos lo hacemos, mea culpa—. Aprende a estar sin pantallas 2 horas antes de ir a la cama y coge un libro real antes de dormir.

  • Conversa. Ten conversaciones profundas con tus amigos. Hablar del tiempo puede estar bien si vas en un ascensor, pero las conversaciones reales nos ayudan a moldear y redefinir nuestras ideas. Cada vez que explicamos nuestros pensamientos los entendemos mejor.

Es fácil doblarse ante la sobreinformación, el ruido y vivir en la comodidad a corto plazo. Pero si algo he aprendido, es que quien busca y vive en lo fácil, a largo plazo termina en una situación difícil.
Recuperar tu capacidad de pensar es recuperar tu libertad.